Depresión Bipolar

¿Qué es la Depresión Bipolar?

Es un tipo de depresión de transmisión genética. Existe en la especie humana desde siempre. El 70%  de los pacientes bipolares presentan familiares directos con depresión. Hasta el 5% de la población mundial sufre de esta  enfermedad. Es decir, hay tantos pacientes con Depresión Bipolar como personas con Diabetes en el mundo.

¿Cuáles son los síntomas de la Depresión Bipolar?

Lo central es la inestabilidad del ánimo. Los pacientes presentan desde la depresión mas profunda hasta la manía mas intensa.

En la fase depresiva hay: tristeza sin motivo, irritabilidad, pesimismo, aislamiento.

Cuando el ánimo cambia en la dirección opuesta aparecen: euforia y  energía desbordante, hiperactividad y un cúmulo de ideas al mismo tiempo. Duermen muy pocas horas porque no requieren más.

Estos cambios anímicos pueden ocurrir cada cierto tiempo. Pasan meses o años de normalidad.

En muchos casos, la enfermedad no de tregua al enfermo. En estos casos, los cambios del ánimo son  el pan de cada día para el paciente bipolar.

Existe una presentación de la enfermedad bastante común pero difícil de comprender. En un mismo momento  experimentan síntomas de la fase depresiva y de la fase maniaca. Es típico  que no puedan salir de la cama por tener gran desgano pero a la vez su mente tiene gran lucidez y está llena de ideas y proyectos.

¿Cuándo se desencadena la Depresión Bipolar?

Los primeros síntomas aparecen  en la infancia o en la adolescencia. Es lamentable, pero es muy frecuente encontrar errores de diagnóstico en estas edades.

Los niños y jóvenes bipolares reciben otros diagnósticos como: Trastorno de Personalidad, Trastorno de Conducta, Personalidad Limítrofe, Déficit de Atención, Asperger, Autismo, Hiperkinesis, Disfunción Parental, entre otros.

 

¿Qué secuelas trae no tratar esta enfermedad?

Esta enfermedad tan común en el ser humano, es de muy buen pronóstico. Lo grave de la Depresión Bipolar  es la tardanza del diagnóstico correcto. Un paciente puede demorar hasta 10 años en  encontrarse con su verdadero diagnóstico.

Ya que el cuadro comienza en la primera etapa de la vida, las secuelas son enormes.

Existe  daño en el desarrollo del individuo como persona. La inestabilidad del ánimo impide una relación fluida y de cooperación con los demás. Como resultado de lo anterior observamos estigmatización  y rechazo social hacia el enfermo.

Daño en sus capacidades intelectuales. Las dificultades para concentrarse y memorizar traen mal rendimiento académico.

La Depresión Bipolar no tratada va complicándose con otros cuadros psiquiátricos. A lo que ya tiene el paciente se agregan: fobias, cuadros obsesivos compulsivos, crisis de pánico, etc.

En la historia de los pacientes Bipolares hay muchos intentos de suicidio. Sorprende que ni el paciente ni su familia consideren esto como una alarma. Aún existe la idea de  que: quien intenta suicidarse sólo busca llamar la atención. No hay nada de malo en llamar la atención, si es muy grave que los demás no presten auxilio.

Drogas y Bipolaridad

Las personas con Depresión Bipolar sufren de angustia, insomnio, tristeza, etc. Para aliviar estos síntomas los pacientes recurren  al consumo de drogas, alcohol, y se auto medican con fármacos. Esto hace que la Depresión se complique de Adicciones.

Es frecuente el consumo de ansiolíticos e hipnóticos que sólo disminuyen el sufrimiento, pero que no mejoran la enfermedad.

¿Qué hace sospechar una Depresión Bipolar?

  1. Antecedentes familiares de una Depresión Bipolar, u otro tipo de depresión.
  2. Inicio del cuadro en la infancia o adolescencia. Síntomas que se repiten a lo largo de la vida.
  3. Una manera de ser cambiante, energético, o irritable. Conductas arriesgadas.
  4. Fracaso de tratamientos con antidepresivos. Uso de metilfenidato en la infancia.
  5. Tratamientos sicológicos sin resultado.
  6. Antecedente de intentos de suicidio.
  7. Consumo excesivo de alcohol y drogas.

¿Cuál es el tratamiento de la Depresión Bipolar?

A pesar de que es una enfermedad crónica  y muy severa a veces, es posible tener un control total de la enfermedad. El paciente estabilizado tiene una vida normal.

El pilar fundamental son los fármacos que se toman a permanencia. Los medicamentos están normados  por grupos de expertos a nivel mundial.

Los fármacos para tratar la Depresión Bipolar se llaman  Estabilizadores de Ánimo. Entre las moléculas que usamos están: neurolépticos, antiepilépticos, litio, y otros.

La educación del paciente y su familia es un tema clave. La persona debe conocer su enfermedad, y qué función cumplen los fármacos.

Para el éxito del tratamiento  es necesario mantener hábitos saludables. Entre estos están respetar el sueño y el descanso. No beber alcohol, y ya que disminuye el efecto de los medicamentos. Buscar una forma vivir con menos estrés.

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